La cumbre del K2 es sin lugar a dudas un extraordinario logro de equipo, que conecta con la importancia de las relaciones para el resultado.

El montañismo nos plantea escenarios y retos, que para superarlos, debemos acudir a las relaciones con otros más allá de nuestras propias capacidades y egos.

Este es el ejemplo de tres expediciones Nepalesas, quienes vieron en el K2, la segunda montaña más alta del mundo, una oportunidad para unirse y conquistarla.

“Hermano a hermano, hombro con hombro, caminamos juntos hasta la cima mientras cantamos el himno nacional nepalí.

 Todos nos detuvimos unos 10 m antes de llegar a la cima para acurrucarnos y dar nuestros últimos pasos juntos como equipo para marcar esta hazaña histórica, la primera ascensión del K2 en invierno.

Sin agendas individuales, sin codicia individual, solo solidaridad y fuerza conjunta del Equipo Nepal, con una visión compartida.

¡Súper orgulloso de todos los miembros del equipo por ganar esto para Nepal y la humanidad!

¡A través de las dificultades, el esfuerzo desinteresado y, lo más importante, la UNIDAD que demuestra que nada es imposible!

Nos sentimos honrados de compartir este momento con comunidades de todo el mundo”.

Estas fueron las palabras del jefe de expedición, Nirmal Purja, único ser humano en haber conquistado el K2 en invernal sin oxígeno el pasado 16 de enero de 2021.

Por más de 20 años, Epopeya ha transmitido experiencias y aprendizajes a partir de nuestras vivencias en las montañas más altas del mundo.

Las palabras de Nirmal hacen eco con nuestro propósito deportivo y empresarial, y su extraordinario resultado de equipo.

Por esta razón que reconocemos a esta gran etnia, que a través de los años sirvió de apoyo a las expediciones que ascienden los Himalayas.

A través de esta hazaña  refrendan la poderosa acción de articularse como equipo, con acuerdos claros y un propósito superior, para el logro de cumbres extraordinarias.

 

Edgard Martínez Guerra

Socio – Director Epopeya Latam

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